sábado, 8 de noviembre de 2008

El incorregible

Si volviera a vivir por estos valles,
¿volvería a caer? Me extrañaría
que no lo hiciera.
Veo en esos ojos
el mismo fuego aquel, la dulce llama
que me perdió en su día.
Veo el paso
de quien deja flotar tras de sus hombros
las alas del deseo.
Veo en blancos
muros que trepan frente al mar las rosas
latiendo ensimismadas.
Veo viñas
que las abejas pican rescatando
su miel de oro.
Veo en la azotea
las ropas como velas de un navío
que nos arrastran lejos.
Veo el monte
crepitando de sol y siento dentro
recorrerme sutil como un fluido
algo que necesita mi concurso
para integrarse entero en la armonía
que me circunda.
Nada ha cambiado.
Tierra, divinidad, delicia, tierra.
Todo está en pie, incitante, extraño, hermoso.
Volvería a caer.

Juan Gil-Albert. Obra poética completa (1981).

2 comentarios:

Mario dijo...

Me gustan los ojos de este poeta.
Un abrazo.

Castedo Merinero dijo...

Este poema es profundamente esperanzador.
Un abrazo.