miércoles, 10 de septiembre de 2008

[No tengo ganas de llamarme]

No tengo ganas de llamarme
De seguir sabiendo quien soy
De quedarme en mí como un triste zapatero
Golpeando las campanas metálicas del día.

No tengo ganas de mostrar mi documento ni mi dentadura
Ni mi dolor redondo
Ni mi vacío que no asiste.

Este cuerpo que me rodea
Es la huida de una cárcel sin lugar y sin sentido.

Soy una penumbra que me rodea las luces
De un barco en tierra que se aleja.

La muerte es un juego de dioses inventados.

Luis Colombini. Crónicas de los deshuesos (2000-2001). De dioses, exilios y otras desesperaciones (2006).

2 comentarios:

Máximo Ballester dijo...

Formidable!
Qué buena colección de poemas tenés aquí. De lujo.
Un abrazo.

Castedo Merinero dijo...

Una pequeña muestra de la inmensa grandeza de la poesía.
Gracias y un abrazo.