viernes, 5 de septiembre de 2008

Era mi dolor tan alto

Era mi dolor tan alto,
que la puerta de la casa
de donde salí llorando
me llegada a la cintura.

¡Qué pequeños resultaban
los hombres que iban conmigo!
Crecí como una alta llama
de tela blanca y cabellos.

Si derribaran mi frente
los toros brabos saldrían,
luto en desorden, dementes,
contra los cuerpos humanos.

Era mi dolor tan alto,
que miraba al otro mundo
por encima del ocaso.

Manuel Altolaguirre. Poesía (1930-31).

2 comentarios:

Máximo Ballester dijo...

Bello poema. Con un precioso final. No había leído a Altolaguirre. Gracias.

Saludos.

Castedo Merinero dijo...

Altolaguirre no fue demasiado prolífico en parte porque murió relativamente joven, pero tiene muy bellos poemas. Éste es uno de los que más me gustan.
Gracias a ti.
Un abrazo.