martes, 19 de agosto de 2008

(Recuerdo infantil)

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia en los cristales.

Es la clase. En un cartel
se presenta a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.

Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.

Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
mil veces ciento, cien mil,
mil veces mil, un millón.

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.

Antonio Machado. Soledades. Galerías. Otros poemas (1907).

2 comentarios:

Vicente dijo...

Me entra la melancolía y el recuerdo de aquellas tardes de otoño en la escuela, viendo llover desde la ventana, soñando a jugar despierto. Genial Machado.

Castedo Merinero dijo...

Desde el primer momento que la leí me pareció genial. Más allá de la descripción realista sus versos se asemejan a esa lluvia y ese coro repetitivo de los niños.
Siempre Machado.