martes, 23 de diciembre de 2008

Muerte en el olvido

Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...

Ángel González. Áspero mundo (1956).

2 comentarios:

Mario dijo...

Ángel González es de mis preferidos... Cuando lo leo, me gusta ponerme en su piel y pensar que soy yo quien lo escribo.

Quisiera aprovechar para desearte una muy feliz Navidad.
Un abrazo.
Mario

Castedo Merinero dijo...

Pocos pueden escribir como el maestro Ángel Gónzalez, tan cercano y aparentemente sencillo, que te hace ponerte en su piel.
Felices fiestas, Mario.
Un fuerte abrazo.