domingo, 19 de julio de 2009

Retorcedme sobre el mal

Retorcedme sobre el mar,
al sol, como si mi cuerpo
fuera el jirón de una vela.

Exprimid toda mi sangre.
Tended a secar mi vida
sobre las jarcias del muelle.

Seco, arrojadme a las aguas,
con una piedra en el cuello
para que nunca más flote.

Le di mi sangre a los mares.
¡Barcos, navegad por ellos!
- Debajo estoy yo, tranquilo.

Rafael Alberti. El alba del alhelí (1928).